Prueba del Mesianismo de Jesús

photo(21)Es importante comenzar diciendo que para quien ya ha tomado posición en cuanto a que Jesús no es el Mesías, no habrá prueba alguna que le resulte convincente. Pero para aquéllos que se hacen la pregunta de manera sincera, ¡las pruebas hablan por sí mismas!

Cuando se la formula de una manera sincera, se trata de una buena pregunta. Después de todo, ha habido falsos mesías a lo largo de la historia judía. Entre los más destacados aparecen Bar Kochba y Shabtai Tzvi.

Bar Kochba dirigió una revuelta contra Roma entre los años 132-135 dC. Durante esa revuelta, uno de los personajes más famosos de la historia judía, el rabino Akiva, lo proclamó "Rey Mesías". Por desgracia, Bar Kochba, Akiva y miles de judíos fueron asesinados en el año 135 dC, cuando los romanos irrumpieron en la fortaleza de Betar.

Por su parte, Shabtai Tzvi era un autoproclamado mesías. El movimiento de los sabateos prosperó en la Europa del siglo XVII, difundiéndose entre la gente común y los rabinos. Pero cuando Shabtai Tzvi fue arrestado por el sultán de Turquía en 1666, se convirtió al Islam para no deber enfrentar la muerte. Nos hemos equivocado trágicamente en el pasado, y por eso no es de extrañar que se deban buscar fuertes evidencias para creer en Jesús.

La idea de un Mesías es algo que se encuentra presente a lo largo de la Biblia hebrea.

Allí se nos da el "ID" del Mesías. Imagínate que para encontrar a un amigo primero debes localizar su país. Ésta no sería suficiente información, ya que también deberías poder determinar su ciudad, su calle, y el número específico en esa calle. También será de ayuda si tienes un número de teléfono y si sabes el momento en el que estará en su casa.

Del mismo modo, la Biblia nos cuenta el "ID" del Mesías. Nos brinda su origen étnico, su lugar de nacimiento, el marco de tiempo de su llegada y otras características para identificarlo. Estas "credenciales" nos permiten reconocer al Mesías e identificar a los impostores.

Por supuesto que alguien podría argumentar diciendo que si estas "credenciales" son tan claras ¿por qué no hay más judíos que crean en en Jesús? ¿Y por qué fueron tan utilizadas por los falsos mesías como Bar Kochba y Shabtai Tzvi?

Para entender esta cuestión, uno debe darse cuenta de que en la época de Jesús, la esperanza en un mesías se había vuelto algo muy fuertemente politizado en el imaginario de las personas. Buscaban la liberación frente a la tiranía de Roma. Aunque las escrituras hablaban de los sufrimientos y las victorias del Mesías, el aspecto victorioso se había vuelto algo muy dominante en la imaginación de la gente común, debido a la dominación romana. Esta "desproporcionada" percepción acerca del Mesías se había instalado en el ideario del pueblo judío, y así fue cómo continuó la politización de la esperanza mesiánica. Fue la esperanza de que fuera un político en lugar de un Mesías espiritual lo que contribuyó a la aceptación de personas como Bar Kochba, como así también al rechazo de Jesús en su papel de Mesías.

Esto también se agrega al hecho de que todo el pueblo judío rechazó las enseñanzas de Jesús. Sin que fuera el caso de ellos, todos los primeros seguidores de Jesús fueron judíos. De hecho, los rabinos de aquella época y de años posteriores eran plenamente conscientes de que muchas de las profecías mesiánicas que los cristianos predicaban se habían cumplido en Jesús. Por ejemplo, aunque los rabinos talmúdicos coincidían en que Isaías 53 era una predicción acerca del Mesías, durante la época medieval era tan fuerte la presión de quienes atribuían esta profecía a Jesús, que Rashi -ese gran erudito bíblico medieval- reinterpretó el capítulo y dijo que aludía a la nación de Israel. Hoy en día esa interpretación es mantenida por muchos eruditos judíos, aunque sólo se remonta a la Edad Media.

¿Entonces cuáles son algunas de las credenciales del Mesías?

Sólo unas pocas pueden ser mencionadas a continuación; hay muchas más. Todos estos pasajes fueron reconocidos por los primeros rabinos como una referencia al Mesías:

·         El Mesías debía nacer en Belén: Miqueas 5:2 (Miqueas 5:1 en la Biblia Hebrea)

·         El Mesías sería de la tribu de Judá: Génesis 49: 10

·         El Mesías se presentaría cabalgando sobre un asno: Zacarías 9:9

·         El Mesías sería torturado hasta la muerte: Salmo 22:1-31

·         El Mesías llegaría antes de la destrucción del segundo templo: Daniel 9:24-27

·         La vida del Mesías coincidiría con una particular descripción, que incluiría sufrimiento, silencio en su arresto y juicio, muerte y entierro en la tumba de un hombre rico, y resurrección: Isaías 52:13-53:12

En lo que hace a los detalles de linaje, nacimiento, tiempo y estilo de vida, en Jesús se cumplieron todas las expectativas mesiánicas de las escrituras hebreas.

El registro de este cumplimiento debe ser encontrado en las páginas del Nuevo Testamento. Pero existen otros factores que se combinan para justificar aún más el mesianismo de Jesús.

En primer lugar: ¡Él afirmó ser el Mesías! Cuando una mujer le dijo: "Yo sé que es el Mesías el que viene", Él le respondió: "Soy yo, el que habla contigo" (Juan 4:25-26). Naturalmente, eso no resulta prueba nada. Pero si Jesús nunca hubiera afirmado ser el Mesías, ¿por qué nos tomaríamos la molestia por intentar demostrar que Él lo es? Su propia afirmación sienta las bases para el resto de las evidencias.

La vida de Jesús presenta un marcado contraste con la de los falsos mesías, y es una demostración positiva de lo que se podría esperar del obrar de un Mesías.

Jesús llevó a cabo numerosos milagros de sanación, trayendo entereza a la gente, perdonando los pecados y restaurando las relaciones. En contraste con Shabtai Tzevi, por ejemplo, Jesús cumplió la ley de Moisés como un judío devoto. Y a diferencia de Bar Kochba, si bien Jesús también murió, ¡fue resucitado!

La resurrección es una tercera evidencia adicional, y es quizás la más convincente reivindicación de las afirmaciones de Jesús. Resulta interesante saber que un estudioso israelí llamado Pinchas Lapide escribió un libro que no ha despertado demasiada atención entre la comunidad judía. La razón es que Lapide sostuvo que la resurrección de Jesús es aceptable dentro del universo de las posibilidades. Después de todo -según razonó- las escrituras hebreas dan cuenta de varias personas que vuelven a la vida. ¿Por qué no también Jesús? Lamentablemente, Lapide no tiene en cuenta que la resurrección de Jesús se describe en términos que van más allá que las de las restantes historias; y falla en el hecho de que Jesús predijo su propia resurrección, lo cual reivindicó sus afirmaciones de mesianismo.

A lo largo de la historia, se han ofrecido una serie de explicaciones para intentar explicar la resurrección, ya sea diciendo que fue un hecho no histórico ("nunca sucedió"), o señalando que no fue sobrenatural ("así es como sucedió").

Pero estas explicaciones no han tenido éxito. Analiza tú mismo las posibilidades y determina cuál es la que tiene mayor sentido. ¿Las autoridades romanas robaron el cuerpo de Jesús de la tumba? Entonces ¿por qué no lo presentaron cuando comenzó a difundirse la noticia de que Jesús había resucitado? O tal vez los discípulos lo robaron. Pero ¿semejante invento de parte de ellos podría haberles generado el cambio de actitud que tuvieron? Tres días antes, se hallaban desilusionados, eran idealistas derrotados que habían esperado que Jesús trajera un nuevo orden para el mundo. ¿Es posible que una mentira -que ellos sabían que era mentira-, representara ahora su esperanza, su confianza para enfrentar la persecución del gobierno, y los llevara a establecerse las elevadas normas de ética que ellos mismos se establecieron?

Tal vez Jesús no murió: simplemente se desmayó en la cruz y luego resucitó en la tumba.

Esta idea se popularizó en el libro El Complot de la Pascua, de Hugh Schonfield. Por desgracia, el autor pasa por alto el hecho de que los romanos traspasaron el costado de Jesús, lo que con la mayor de las certezas terminó causándole la muerte. Además, había un contingente de soldados romanos que custodiaban la tumba, así como una enorme piedra que bloqueaba la entrada. No había manera de que un Jesús resucitado pudiera haber escapado y luego convenciera a cientos de testigos oculares escépticos de que había vencido la muerte para siempre. ¿O fue todo una alucinación masiva? Debe haber sido una gran alucinación para que fuera visto por muy diferentes tipos de personas en diferentes momentos del día y en una diversidad lugares. Tal vez se pueda engañar a una persona, ¿pero se puede engañar a quinientas que lo vieron a la vez? Y a diferencia del patrón de las alucinaciones, estas apariciones de Jesús resucitado se detuvieron tan repentinamente como habían empezado, 40 días después de la resurrección.

La única explicación satisfactoria a todo esto es que la resurrección ocurrió realmente, tal como lo dice la historia. Y si ése es el caso, es una razón de peso para aceptar la mesianidad de Jesús.

Jesús transforma la vida de las personas.

Porque ofrece la expiación del pecado y la reconciliación con Dios. Jesús trae la paz, la alegría, y el sentido a la vida de las personas. De no ser por la fe en Él, no hay fundamento para una verdadera paz ni sentido, pues como dice el salmista: "El hombre está distanciado del vientre". Este distanciamiento es sanado por el ministerio de reconciliación de Jesús, y ésa es la experiencia común de los que creen en Él.

Entre la evidencia objetiva de la Biblia hebrea y del Nuevo Testamento, y la verificación subjetiva en nuestras propias vidas, ¡creemos que hay amplia evidencia de que Jesús es quien dijo ser!