Noticias de Las Ramas

Micha

Chicago 

 Micha Cohen informa: “¡En un periodo de dos semanas, cinco personas en una sala de chat de evangelización terminaron orando y poniendo su confianza en Jesús!” Por favor recen para que las semillas de la fe crezcan en estas cinco personas, y para que muchos más en nuestras salas de chat acudan a Jesús.

“Otro informe de alabanza: Llegué al campus de la universidad para repartir folletos de evangelización, pero desafortunadamente las otras dos personas que debían reunirse conmigo no aparecieron. Por un gran milagro de Dios fui capaz de repartir toda mi literatura así como toda la que había traído para los otros dos. Le había pedido a un montón de personas que rezaran por mí… y Dios escuchó porque pude distribuir 1000 folletos de evangelización con mano firme, cuando generalmente las muevo de manera nerviosa y torpe debido a mi enfermedad de Huntington. ¡Dios responde la oración! Por favor recen para que esos folletos de evangelización encuentren buen suelo”.

Arielle Randle cuenta: “Mi esposo David y yo tenemos dos estudiantes asociados al personal de Judíos para Jesús -Isaiah Ascher y Shmuly Abramson- que se están quedando con nosotros; y también mi hermana Simone Parkas y otro joven creyente judío llamado Tirzah Walker. Decidimos llevarlos a todos para que visitáramos una sinagoga local por Shabat. Esperábamos una gran asistencia en el cual pudiéramos simplemente mezclarnos. Pero en vez de eso, nuestro grupo resultó ser un tercio de los presentes en este servicio con forma de debate. Mientras tanto, alguien a quien había conocido en una excursión (para repartir folletos) me escribió en Facebook preguntándome qué íbamos a hacer con David para Shabat. Le dije que íbamos a visitar esta sinagoga, y en efecto se presentó allí también para encontrarse con nosotros.

“Durante el debate en el parsha (lectura semanal de la escritura) algunos de los mayores nos estaban diciendo a los más jóvenes cómo el judaísmo implica ser rebeldes y pensar por uno mismo, de la misma forma que Moisés lo hizo en Egipto. Honestamente no pude evitarlo; la oportunidad era muy buena como para perderla. Así que empecé a hablar acerca de cómo nosotros somos judíos que creemos en Jesús. Dije que mientras algunos pueden considerar que esto es algo rebelde, en realidad se trata de pensar por uno mismo y no dejar que la mayoría te diga qué creer o cómo ser judío. ¡Creo que todos estuvieron a punto de caerse de sus sillas!”

“Una vez que se recuperaron del shock, fueron muy amables y nos invitaron a ir con ellos como voluntarios y asistir a varios eventos. ¡Incluso le pidieron a Shmuly que volviera y hablara en uno de sus eventos! Ahora tenemos una inesperada puerta abierta para conocer personas en esta comunidad judía. Ya estoy planeando ir a ver una película que van a pasar.

“Después del servicio volvimos todos a nuestro departamento para compartir una gran cena de Shabat, incluido el chico que conocimos en la expedición, un judío que cree en Jesús y que ha estado fuera de la comunidad por un largo tiempo. Fue genial contactarnos con él (estuvo hablando con David muchas horas). ¡Resultó ser un Shabat muy emocionante!

Tel AvivTel Aviv

Nataly Bearshtein informa: “Hace meses, mi esposo Alex y yo empezamos a reunirnos con Asaf, un joven de unos treinta y algo. Nos conocimos mientras repartíamos impresos del Evangelio en un concierto de Barbara Streisand. Asaf nos contó que creía que una especie de poder supremo controlaba el mundo, pero no creía para nada en un Dios personal. Sin embargo, estaba buscando respuestas para muchas preguntas. Durante uno de nuestros encuentros con él, le dimos un libro llamado “Un abogado prueba la existencia de Dios” y también una copia del Nuevo Testamento. Alex compartió su testimonio y rezamos para que Dios ablandara el corazón de Asaf.

“Dejamos de reunirnos con este joven hombre por dos meses porque estábamos ocupados con la campaña ‘He aquí tu Dios, Néguev’, pero seguimos en contacto por teléfono. Después de la campaña, Asaf dijo que había leído los dos libros y que de verdad quería encontrarse con nosotros otra vez.

“Cuando nos reunimos, me di cuenta de que frente a mí había sentada en una persona diferente, no el mismo muchacho perdido que recordaba, sino un joven que estaba obteniendo las respuestas a sus preguntas y que estaba muy feliz por ello. Asaf confirmó esto cuando nos contó que ahora estaba seguro de que Dios existe, y que Su Mesías, Jesús, vino para llevarse nuestros pecados. Durante nuestro tiempo juntos, con lágrimas de alegría en sus ojos rezó para recibir a Jesús. Le agradezco a Dios por darnos la oportunidad de participar en estos momentos maravillosos y ver a las personas llegar al Reino de los Cielos.

Rob W

San Francisco  

Rob Wertheim relata: “Estuve visitando a una buscadora judía llamada Lucy, quien asistió a la presentación ‘Cristo en la Pascua Judía’ que ofreció uno de mis colegas. Sucede que Lucy vive en Reno, que forma parte del área del ministerio de la rama de San Francisco.

“Hemos estado estudiando el Evangelio de Juan  (por teléfono) y la semana pasada tuve la alegría de guiar a Lucy hacia el Señor. Sucede que hace alrededor de dos años, tuve la oportunidad de guiar a un hombre judío -Mel*- hacia el Señor. Mel y su esposa viven en un suburbio en Reno. Lo he venido formando vía Skype debido a que su horario de trabajo dificultaba su participación regular en la iglesia. Me contacté con Mel y su esposa el otro día para hacerles saber que Lucy los iba a llamar para presentarse y contarles de su nueva fe en Jesús. También le pregunté a la esposa de Mel, Dawn, si podía invitar a Lucy para que fuera a la iglesia con ella. Estoy muy entusiasmado por escuchar cómo terminó el asunto.

 

SydneySídney

Rahel Landrum informa: “Mi esposo Mark y yo conocimos a Karen* por medio de un amigo cristiano que la invitó a su iglesia para que escuchara el discurso de Mark. Karen, fue, y después del servicio, estaba interesada por escuchar más de nosotros. Mark y yo nos hemos turnado para visitarla, dado que vive a casi una hora de aquí. Cuando empezamos a verla, ella solía decir que Yeshua era un buen judío, pero nada más. Desde entonces, ha hecho un gran progreso y recientemente confesó su creencia de que Yeshua era más que un hombre, que era Dios manifestado en la carne. En nuestra última visita, después de que yo compartiera nuevamente que Yeshua murió por nuestros pecados, ella dijo  que creía que debíamos pagar por nuestros propios pecados. Le afirmé el sentido de responsabilidad de sus propios errores, y remarqué que hacernos cargo de nuestros pecados (y realizar la restitución mientras sea posible) no es lo mismo que pagar por completo la deuda por nuestras ofensas. La Biblia nos dice que el castigo por nuestro pecado es estar separados de Dios; el castigo por nuestro pecado es la muerte. Pero el regalo del perdón que tenemos mediante Yeshua es que Él paga ese castigo por nosotros y así podemos pasar la eternidad en presencia de Dios, el dador de Vida.

“Continué describiéndole qué significa estar en la presencia de Dios para siempre: amor, luz, bondad, amabilidad, pertenecer a su familia, aceptación; lo puesto a pagar el castigo por nuestro pecado, lo cual significa estar separados de la presencia de Dios y de todo lo que es bueno para siempre. Karen lo pensó por un momento y luego me dijo que quiere pasar la eternidad con Dios. Le pregunté si había alguna razón por la cual ella no aceptara que Yeshua pagara por nuestro pecado y su perdón. Me dijo que no tenía ninguna razón, y rezó conmigo para recibirlo. Estaba muy feliz después de eso, y Mark y yo esperamos ansiosos seguir reuniéndonos con Karen para continuar su formación.

Hungary, Budapest, Castle Hill and Castle

Budapest

Kata Tar nos cuenta: “¿Eres profesora de Inglés? ¡Tengo que aprender inglés! Así fue como comenzó nuestra conversación un joven judío sentado a mi lado en el autobús. Levanté la vista de la postal (que estaba escribiendo en inglés) y le dije: ‘Ya no. Solía serlo’. ‘¿Y qué haces ahora?’ Esta pregunta puso en marcha la plataforma necesaria para que en pocas palabras le hablara del Evangelio.

Cuando terminé, él me respondió: ‘Yo tengo muchos pecados’, pero sin mucho arrepentimiento en su voz. Le dije que Jesús había pagado por todos ellos. ‘Pero yo soy judío’, admitió finalmente. ‘También yo’, les dije rápidamente y para su asombro. ‘Mira –continué-. No puedo enseñarte inglés, pero eres más que bienvenido si quieres venir a nuestro encuentro, donde las enseñanzas son en inglés con traducción al húngaro. No tuvo problema en darme su número, pero cuando me dijo su nombre –Akhilleusz- no yo podía creer lo que estaba escuchando. Nos habíamos conocido dos meses antes cuando él me oyó por casualidad hablando sobre la Biblia con mi amigo y me dio su número de teléfono.

Sólo había podido contactarme con él una vez, pero luego ese número de teléfono no funcionó más. Ahora, ocultos debajo de nuestra ropa de invierno, ninguno de los dos nos habíamos reconocido. Él me dio su número nuevo. Me aclaró que no estaba para nada interesado en Jesús pero repitió varias veces: ‘Esto no puede ser un accidente’. Luego ingresó mi número en su teléfono con el nombre de “religiosa loca”. La identidad de este joven hombre judío parece estar confinada a no creer en Jesús. Por favor oren por su salvación”.

*No son sus nombre reales

 

 

Milder

Web Developer at Jews for Jesus HQ.

Podría también gustarte...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.