La Fe de una Madre, el Recorrido de dos Hermanas

BolotovsSiempre me han gustado las historias de detectives. Me gusta especialmente seguir la trama a través de sus giros y vueltas, y por supuesto, tratar de adivinar cómo terminará la historia. La siguiente historia real acerca de dos hermanas resultó para mí tan impredecible como cualquier historia de detectives.

Comenzó cuando la llamé por teléfono a Nadya*, quien de acuerdo con nuestra base de datos no era creyente en Jesús. Ella accedió a reunirse conmigo y me sorprendió descubrir que pese a que era judía, miraba algunos programas cristianos, asistía a veces a la iglesia, y se describía a sí misma diciendo que tenía una relación con el Señor. Pensé que estaría feliz de verme. Pero cuando nos conocimos, descubrí que Nadya sólo había accedido a hablar conmigo porque su madre había venido a nuestras reuniones de Shabat. Después de nuestra primera visita, Nadya no parecía tener ni el tiempo ni las ganas de hablar, así que decidí simplemente orar por ella.

Mientras tanto Olga*, la madre de Nadya, ¡recibió al Señor! Me habló de su segunda hija, Irina*, quien a diferencia de su hermana no planteó ningún reclamo ante una relación con el Señor. Sin embargo, Irina no quería hablar conmigo, ni siquiera por teléfono. ¿Qué podía hacer? La Palabra dice: “En la quietud y en la confianza estará vuestra fortaleza” (Isaías 30:15). Todo lo que podía hacer era rezar y confiar en Dios; y también les pedí a todos que rezaran por esas dos hermanas. Lamento tener que admitirlo, pero tenía pocas esperanzas de que pudiera ser capaz de llegar a ellas con el Evangelio.

Pero de repente todo empezó a cambiar, como en una historia de detectives. Olga se enfermó de gravedad, fue hospitalizada, y por supuesto mi marido Valery y yo fuimos a visitarla y a orar por ella. Cuando sonó su teléfono celular, Olga estaba demasiado enferma como para hablar, entonces era su hija Irina la que tenía que hablar con nosotros. Después de eso, Irina comenzó a llamarnos por su cuenta, pidiéndonos que rezáramos por su madre.

Olga falleció, y supimos que estaba con el Señor. Pero ¿qué pasaría con Nadya e Irina? Naturalmente pasaban por una situación de gran temor y malestar. Accedimos a ellas para ofrecerles apoyo espiritual y empecé a ver en todo la mano del Señor. Ambas hermanas se dieron cuenta de que la fe de su madre no podía ayudarlas, sino que necesitaban de su propia fe en el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Pronto, tanto Irina como Nadya ya asistían a nuestras reuniones de Shabat, para aprender con gran interés la Palabra de Dios, haciendo lo posible para no perderse ni una sola reunión.

Después de uno de nuestros estudios bíblicos, Irina me contó que quería reafirmar su confianza en el Señor por medio del bautismo. Yo estaba hablando con ella para asegurarnos de que sabía lo que estaba haciendo, cuando de repente Nadya intervino: “Yo también quiero ser bautizada”. Resultó que mientras Nadya había creído durante años que tenía una relación con Dios, había entendido que esa relación era sobre la base de su origen judío. Pero ahora se daba cuenta de que la reconciliación con Dios sólo llegaba a través de Jesús.

Y así nuestra historia llegó a su final en la orilla del río Dniéper, donde ambas hermanas fueron bautizadas como creyentes en Jesús, así como su madre lo había sido. Por supuesto que ya han comenzado una nueva historia, y espero que te unas a mí en la oración para que Nadya e Irina sean audaces testigos de Yeshua. Que Dios se sirva de ellas como parte de muchas de las otras inesperadas historias de fe.

 

 

Milder

Web Developer at Jews for Jesus HQ.

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2 Respuestas

  1. YENNY PARRA dice:

    Adelante pueblo escogido

  2. YENNY PARRA dice:

    Escrito esta!!!! Son la NIÑA DE LOS DEL ETERNO BENDECIDOS PARA BENDECIR!!!!ALLELUYAH !!!

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