La Conformidad de un Inconformista

Ruthpor Ruth Rosen, editora del boletín y autor para Judios para Jesus

¿Y qué?

El artículo de este mes de David Brickner nos desafía a pensar acerca de cuál sería la similitud y la diferencia del movimiento “Jesus People” si la venida del Espíritu Santo se desatara hoy.

¿Serías parte hoy de un movimiento de Jesús ? ¿Yo lo haría? Cuando piensas en los aspectos contraculturales de ese movimiento, ¿te sientes reflejado? ¿te sientes excluido? ¿o simplemente desinteresado?

Pregunto porque creo que el inconformismo representa un papel importante en el movimiento del Espíritu Santo… pero paradójicamente, también lo hace el conformismo. Así que tanto si piensas que eres un conformista como un inconformista, intenta esto para saberlo: el Espíritu de Dios se moverá dentro de ti vigorosamente cuando aceptes la conformidad de un inconformista cristiano.

Todos nos atenemos a algo. No importa que tan fuertes sean nuestras personalidades, yo no formo opiniones, no tomo decisiones ni me comporto de cierta manera en el vacío. Y tú tampoco. Por eso se supone que debemos leer la Biblia y “no dejar de congregarnos con nuestros hermanos”. Encontramos en el mundo de Dios y con el pueblo de Dios las ideas, las fronteras, las responsabilidades y la fe que necesitamos para hacernos maleables al Espíritu de Dios… por eso su Espíritu puede amoldarnos a la imagen del Mesías (Cristo). Si no nos atenemos a la imagen de Cristo, nos estamos ateniendo a algo menos. Realmente es así de sencillo.

Algunos pueden pensar que, para ser contracultural, una persona necesita ser en el fondo rebelde. La verdad es que todos somos en el fondo rebeldes de una forma u otra. Una forma de rebelarse es rechazar la autoridad porque simplemente no queremos que nadie nos diga qué hacer ni que limite nuestras oportunidades de modo alguno. Otra forma es rebelarse cuando las autoridades, ya sean gubernamentales o culturales, quieren que nos adaptemos a los pensamientos o comportamientos que violan nuestra conciencia, y en el caso de los cristianos, impedir que seamos pueblo de Dios.

El cristianismo siempre ha sido contracultural y debe permanecer así, si es que deseamos ver que las vidas de las personas cambien radicalmente por medio del Espíritu Santo. El Espíritu Santo trabaja dentro del contexto de este mundo, pero no dentro de la cultura del mismo. Es por eso que tú y yo somos llamados a estar en el mundo (contextualmente), pero no a ser del mundo (culturalmente). No podemos atenernos a la imagen del Mesías mientras nos atenemos a la cultura incrédula del mundo que nos rodea.

El rechazo a ser conformistas puede llevarse a cabo de manera silenciosa, o bien demostrarse de forma dramática. Puede ser obvio, con el fin de llamar la atención y estimular la conversación pública; o puede ser sutil, ganando gradualmente impulso en el curso de muchas conversaciones privadas. No hay una manera correcta ni equivocada de hacerles saber a los demás que nos atenemos al Mesías en vez de a la cultura que nos rodea -siempre y cuando se los hagamos saber-.

¿Cómo luce entonces la conformidad de un inconformista cristiano en tu vida?

 

 

 

 

 

 

 

 

Milder

Web Developer at Jews for Jesus HQ.

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