El Poder de Dios

Christmas2La salvación espiritual está asegurada eternamente por el indestructible poder de Dios.

Rodeados por una cultura de muerte, luchamos desesperadamente por preservar el valor de la vida. Odiamos la guerra pero nos vemos forzados a defendernos, a pesar de los horribles riesgos. Esto puede sonar mucho a Israel en la actualidad, pero también me refiero a lo que sucedió en esa misma tierra hace más de 2 mil años, episodios que inspiraron la celebración anual denominada Januká.

En 165 ac, el pequeño país de Israel estaba invadido por un enemigo poderoso: Siria. El gobernante del invasor estaba decidido a obligar al pueblo judío a adoptar sus costumbres helénicas. A pesar de que aún no se había gestado el fundamentalismo Islam, la helenización radical compartía varias de las mismas tendencias despiadadas y destructivas. Si los sirios hubieran logrado su cometido, el pueblo judío hubiera dejado de existir. La religión, la cultura, las leyes y la lengua judía hubieran desaparecido de la faz de la tierra.

Un hombre de Dios llamado Matityahu (Matatías) con mucha valentía puso en riesgo su vida para oponerse a los sirios. Él y sus hijos -conocidos al poco tiempo como los Macabeos- pelearon valientemente contra el ejército sirio. Fue una larga y amarga lucha contra todas las posibilidades. Se perdieron muchas vidas, pero finalmente triunfaron los macabeos, recuperaron Jerusalén y el templo; y así Israel se salvó una vez más de la extinción.

Salvación. ¿Qué significa esa palabra para ustedes? En la Biblia, la palabra hebreaYesha se refiere generalmente a una liberación física, tal como la victoria que conmemoramos en Januká. Dios salvó al pueblo judío en ese entonces, así como nos había salvado del faraón y de los filisteos.

Quizá algo más familiar para los cristianos sea la salvación que cada individuo experimenta, salvación personal por la gracia de Dios a través de la fe en Yeshua (Jesús), el Mesías. Esta salvación significa una vida completamente nueva, el perdón de los pecados y la promesa de la vida eterna que vendrá. ¡Yeshua = Yesha!

Yeshua estuvo en el Templo casi 200 años después de que Dios se valiera de los macabeos para salvar a Israel del ejército sirio. Él ofreció un tipo de salvación muy diferente cuando dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no morirán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano” (Juan 10, 27-28).

Claramente, salvación física y espiritual son dos cosas diferentes, aunque a veces están relacionadas. La salvación física puede ocurrir milagrosamente, pero es temporal y circunstancial; mientras que la salvación espiritual es el milagro más grande de todos. La salvación espiritual está asegurada eternamente a través del poder indestructible de Dios. Si sólo confiamos en nuestra limitada perspectiva, puede que no logremos reconocer estas importantes diferencias. Y será para nuestro detrimento y el de todos aquellos que esperamos alcanzar, si le damos mayor valor a la salvación física que a la espiritual. Eso no quiere decir que sólo debamos preocuparnos por una o por la otra; solo necesitamos mantener la visión.

En la primera parte de este año, un equipo de Judíos para Jesús acompañados de voluntarios estuvieron asistiendo a israelíes durante un viaje por la India. Isaiah y Bryan, una de las parejas que participaban, se encontraron con algunas familias israelíes y se unieron a ellas para una excursión hacia Kiraganga. Durante el ascenso a través de la empinada montaña para llegar a un lugar con unas cascadas espectaculares, Bryan iba hablando con un profesor de una universidad israelí y su hijo de 16 años. De repente, el hijo dio un paso en falso y se tropezó hacia una grieta escarpada. El muchacho intentó sujetarse de un arbusto para evitar la caída pero el arbusto pronto comenzó a ceder. En una fracción de segundos, Bryan lo sacó lejos del risco, sujetó al chico, lo alejó del precipicio y muy probablemente salvó su vida. Por supuesto que la familia estaba profundamente agradecida. Estaban ansiosos por escuchar más acerca de la fe de Bryan e Isaiah, recibir literatura y mantenerse en contacto.

En otra ocasión, en el pueblo de Lei, Bryan e Isaiah estaban junto a otros miembros del equipo, incluida Naomi, cuando un israelí salió de repente de un taxi suplicando ayuda de manera desesperada. Un amigo de este hombre había tenido un terrible accidente de moto y había perdido mucha sangre. ¿Podría nuestro equipo ir al hospital y quizás donar sangre para ayudar a salvar su vida? Por supuesto. Todos subieron al vehículo y se apresuraron para llegar al hospital.

Se había reunido un grupo de israelíes, incluido un rabino Nachman*. Los miembros de nuestro equipo comenzaron a rezar por la víctima del accidente, cuyo nombre era Israel. También empezaron a hablar con todos los que se habían juntado, incluido el rabino, acerca de su fe en Jesús. Resultó que el tipo de sangre de Noami era compatible con la de Israel, y pudo donarle la sangre que ese día le salvó la vida. Más tarde el equipo cenó con los amigos israelíes que habían conocido en el hospital; les dejaron el Nuevo Testamento hebreo y otros materiales.

Y hay una última historia para compartir con ustedes. Isaiah y Bryan habían frecuentado un restaurante particular durante varias ocasiones y se habían hecho amigos del mozo israelí, aunque todavía no habían compartido el Evangelio con él. No querían dejar el país sin haberlo hecho, así que en su última visita intentaron contarle al mozo acerca de su fe.

El mozo parecía desconcertado y les dijo lo llamativo que era que le hablaran de Jesús, ya que justo la noche anterior él había visto la película Jesús. ¡El tiempo de Dios es perfecto! El mozo tomó más materiales y prometió pensar acerca de si Jesús es el Mesías. Semanas más tarde, Isaiah y Bryan se enteraron de que el mismo mozo israelí se había presentado en el Rosen Center en Tel Aviv y que allí había rezado con nuestro personal para recibir a Cristo.

Salvación. ¿Qué significa para Isaiah, Bryan y Naomi?

No había duda de que se sentían agradecidos por haber ayudado a salvar la vida de dos jóvenes. Para mí estas dos historias fueron muy emocionantes. Pero más emocionante es la salvación del mozo cuando oró para recibir a Yeshua en el Rosen Center. ¿No les parece?

El Talmud dice: “El que salva una vida humana, salva al mundo entero” (Sanedrín 37a). Así de importante es cómo se tiene en cuenta aún la efímera vida de un individuo. ¿Cuánto más será tenida en cuenta el alma eterna?

Durante esta Januká me alegraré una vez más de que Dios haya salvado a su pueblo Israel de sus enemigos, sean los sirios en el pasado, o los terroristas islámicos del presente. Pero incluso más que eso, deseo ver llegar la salvación de Dios a Israel, y a todo su pueblo, a través de la fe en Jesús el Mesías. Recemos de modo sincero para que durante estas celebraciones y durante el próximo año, muchos judíos -desde luego, de muchas naciones incluida Siria- se salven cuando escuchen su voz y lo sigan.

*Nachman es una secta jasídica del Judaísmo que está muy orientada a la divulgación mísitica.

 

 

Milder

Web Developer at Jews for Jesus HQ.

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2 Respuestas

  1. arcen dice:

    Me gustan sus enseñanzas.
    Soy cristiano evangelico, no trinitario, y entiendo mucho la doctrina, del unico DIOS.
    Me gusta como el pueblo judio tiene ese conocimiento del DIOS VERDADERO.
    Mi pregunta seria, si es necesario que una persona no judia (gentil), se tiene que someter a las tradiciones judias, o solo es para los verdaderos judios.
    gracias.

  2. admin dice:

    Estimado Arcen,
    Jesús vivió una vida perfecta de obedencia a todas las leyes de Dios para nosotros porque nosotros no podiamos. Tambien se sometio a la muerte en la cruz para pagar nuestros pecados. Si has puesto tu fe en El, Dios el Padre te declara santo y te acepta como su hijo. Eso es ser Cristiano. Es la unica manera de aceptacion con Dios. Juan 14:6