El Cambio de Corazón de una Madre

Ni bien comencé a creer en Yeshua (Jesús), tomé nota de sus dichos, y uno en particular me dejó perplejo. ¿Qué quiso decir con: “En verdad les digo que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra” (Lucas 04:24)? Fue mi madre quien sin darse cuenta me enseñó lo que esto significaba. Ella simplemente no quería saber nada acerca de mi fe. Durante años.

Me uní al equipo de Judíos para Jesús en 1998, trabajando para llevar la buena noticia a un montón de gente judía. Sin embargo, mi propia madre judía todavía no había podido abrir su corazón al mensaje. Un día mientras estábamos visitando la pequeña ciudad minera donde ella vivía, mi esposa la invitó a reconciliarse con Dios al recibir a Yeshua en su corazón. Para mi sorpresa y alegría, oí el consentimiento de parte de madre, y luego comenzó a rezar junto a mi esposa. Pensé que finalmente decidiría abrir la Biblia que había permanecido intacta durante 20 años (era un regalo de un amigo creyente). Pero no sucedió así, pese a que muchas veces me ofrecí a leerle al menos un versículo o dos.

Cuando la salud de mi madre comenzó a deteriorarse, junto a mi esposa la invitamos a que viniera a nuestra casa para que pudiéramos cuidar de ella. Ella no contestó a la propuesta, y entendimos que le resultaba difícil pensar en una mudanza a los 82 años. Sería algo estresante y además la obligaría a cambiar algunos de sus hábitos más fuertemente establecidos.

Así que hace casi dos años, comencé a pedirle a mi familia del ministerio, a mis colegas Judíos para Jesús, que oraran. Finalmente llegaron los “tiempos favorables” y Dios respondió maravillosamente a todas nuestras oraciones. No sólo que mi madre se mudó a nuestra casa, ¡sino que Dios se mudó a su corazón! De hecho, se dio cuenta de que Dios la había salvado de su pecado (antes, ella se consideraba a sí misma una persona bastante justa, pero no veía realmente su necesidad de perdón). Y al final comenzó a leer la Biblia con fe, esa Biblia que había permanecido intacta durante 20 años. Ha sido bautizada y ahora reza, asiste regularmente a nuestros estudios bíblicos y viene a nuestras reuniones de Shabat en los días festivos. No le resulta tan fácil desenvolverse, pero es perseverante, porque desea estar con otros creyentes.

Como mamá nos veía trabajar en el campo de Dios, ella también quería hacer su propia contribución a la causa del ministerio para el pueblo judío. Así que ahora cuando enviamos correos, ella mete las cartas en los sobres con mucha diligencia, y se alegra de poder trabajar para la gloria del Señor el Salvador Yeshua, pese a su enfermedad.

Si bien es cierto que nuestras familias son a veces las personas más difíciles de alcanzar para Jesús, también es cierto que “puede mucho la oración eficaz del justo” (Santiago 5:16). Estoy muy agradecido por las oraciones de mi familia de Judíos para Jesús, y por las de todos ustedes, mis hermanos y hermanas en Cristo.

Desde 1999, Valery Bolotov ha estado al frente de nuestra rama en Dnepropetrovsk. Por favor, oren para que Dios bendiga a los Bolotovs y a su ministerio.

 

 

 

 

 

 

 

Milder

Web Developer at Jews for Jesus HQ.

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