Cristo Ha Resucitado

Si Cristo ha resucitado, entonces…

por David Brickner, Director Ejecutivo

DB¿Sabes cuál es la más fuente de identidad judía más fuerte para la mayoría de los judíos en el mundo de hoy, aún más que el Estado de Israel, que las Sagradas Escrituras o que cualquier otro aspecto de la vida y de la práctica judía? El Holocausto. ¿Y cuál es el mayor obstáculo para muchos judíos cuando se trata de escuchar el Evangelio? Otra vez, el Holocausto, sobre el cual comúnmente se cree que ha sido perpetrado por cristianos.

Lamentablemente, muchos cristianos han respondido de la peor manera posible frente a las catastróficas consecuencias del Holocausto. La iglesia evangélica oficial de Alemania ha publicado recientemente la siguiente declaración:

No podemos ni vamos a evangelizar a las mujeres ni a los hombres judíos. La confesión de fe cristiana de que Jesús murió por todos los hombres no debe conducir a la deducción de que las mujeres y los hombres judíos no carecían de nada para su salvación. 
-Evangelische Kirchentag

 

De hecho, muchos que se llaman cristianos evangélicos sostienen (de manera pública o privada) que no se debe hablar con los judíos acerca de Jesús, salvo que ellos lo pidan de manera específica (y ni siquiera en casos extremos). Creen que debido al Holocausto no tenemos el derecho de hacerlo. ¡No hay nada que pueda estar más alejado de la realidad! La elección entre proponerse llevar el Evangelio a las personas judías o negarse a hacerlo es una divisoria de aguas; de una manera confirma y de la otra socava la doctrina más importante de nuestra fe cristiana: la resurrección de Jesús de entre los muertos.

De una manera especialmente conmovedora pero a la vez irónica, en este mes coincidieron el Domingo de Resurrección -el 5 de abril-, con el Yom HaShoah (Día de Conmemoración del Holocausto) -el 15 de abril-. Veo una profunda desconexión entre los cristianos que celebran la resurrección de Jesús este mismo mes, pero que también consideran que no se lo deben decir a los Judíos para Jesús debido al Holocausto. 

El apóstol Pablo subrayó el significado de la resurrección de Cristo mediante la descripción de cómo sería la vida sin ella: "Y si Cristo no hubiera resucitado, entonces nuestra predicación sería vacía y vuestra fe también estaría vacía" (1 Cor. 15:14). Pablo hubiera estado dilapidando su esfuerzo y los cristianos de Corinto perdiendo sus vidas en vano si Jesús no hubiera resucitado de entre los muertos. Pero debido a que Él logró vencer a la muerte, es que sabemos que el Evangelio es la energía de Dios para la salvación… de los judíos primero (Romanos 1:16).

Si el Evangelio debiera ser negado a los Judíos debido al Holocausto, ¿qué significaría eso? Significaría que estaríamos dilapidando el esfuerzo y que el cristianismo sería un fraude poco inteligente. Significaría que el Evangelio no es realmente el poder de la salvación. Esto implicaría un grotesco triunfo del mal. Significaría que Hitler ha ganado. ¡Gracias a Dios, nada de eso es verdad!

La resurrección de Jesucristo demostró la capacidad de Dios para traer la vida de entre los muertos. En muchos corazones judíos, he visto a los horrores del Holocausto rendirse ante el poder de la vida ahora indestructible del Mesías. Él ha triunfado sobre el mal y sobre la tumba, sobre Hitler y sobre el Holocausto.

El Evangelio es el único mensaje con el poder para transformar y sanar vidas que han sido destruidas por el mal de Hitler, o por el mal de la creciente ola de odio hacia los judíos demostrada en todo el mundo.

A la luz de la creciente ola de antisemitismo en Europa y Medio Oriente, es aún más importante que nunca que los cristianos demuestren amor y solidaridad con el pueblo judío. La mayor demostración del amor de Dios se encuentra en la persona de Jesús. Y cuando su amor se presenta de manera tangible y con la verdad, los milagros pueden suceder. Déjame que te cuente mi historia favorita para ilustrar esta cuestión.

Me encontraba parado en una esquina vistiendo mi camiseta de Judíos para Jesús, cuando una mujer de unos 60 años y bien vestida se acercó a mí. Estaba temblando de rabia y me dijo: "Usted está tratando de completar la obra que Hitler comenzó". Luego se arremangó su vestido para mostrarme los números tatuados en su brazo. Ruth era una sobreviviente del famoso campo de concentración de Auschwitz.

Entendí su enojo. Pero había muy poco que yo pudiera decirle.

Así que imaginen mi sorpresa cuando meses más tarde, en nuestro servicio del Viernes al atardecer en la ciudad de Nueva York, vi que quien pasaba por la puerta no era otra que Ruth…. Entonces le dije: "Qué tal Ruth, ¿qué está haciendo por aquí?" Ella respondió: "Tengo una mente abierta". De hecho era así, porque continuó regresando cada viernes por la noche, y luego concurría a nuestros estudios bíblicos de los jueves. Imaginen mi alegría cuando un viernes a la noche, Ruth respondió y oró junto a mí para recibir al Señor Jesús.

¿Cómo un corazón tan roto por el Holocausto podía abrirse para recibir la vida de Jesús? Es uno de los muchos ejemplos con los que Dios trae vida desde la muerte: un verdadero milagro.

La generación de sobrevivientes del Holocausto se está muriendo, lo cual es una razón más para hacer todo lo que podamos para ofrecerles a estas queridas personas la esperanza del cielo en Jesucristo. Grandes poblaciones de sobrevivientes aún viven en el sur de Florida, en la ciudad de Nueva York, Israel, Budapest y hasta en Sídney, todos lugares donde Judíos para Jesús tiene ministerios activos.

Además de nuestro ministerio habitual de cada rama, tenemos algunos eventos especiales anuales. Nuestro boletín de noticias habló en abril pasado sobre "Dos Hijos del Holocausto", una campaña hecha en Alemania en la cual un miembro de nuestro personal, Barry Barnett, hijo de sobrevivientes del Holocausto, comparte el escenario con un ex guardia de las SS que se ha convertido en un seguidor de Cristo. Uno al lado del otro, son una representación visual de la reconciliación, el amor, la sanación que sólo puede haber surgido a través del poder de la resurrección de Cristo. Apenas el mes pasado mencionamos nuestro DVD Historias de Sobrevivientes, que narra las historias de siete sobrevivientes del Holocausto que llegaron a Cristo. En varias ciudades hemos tenido exhibiciones públicas de la película. El verano pasado tuvimos una durante nuestra campaña en Budapest. La mujer que habíamos contratado para hacer la voz en off de la versión húngara de la película es ella misma sobreviviente del Holocausto. Concurrió a la exhibición y esa misma noche oró para recibir al Señor. ¡Otro milagro!

Tal vez no conozcas a ningún sobreviviente del Holocausto, pero aquí hay algo para tener en cuenta: Si Dios es capaz de conducir a los sobrevivientes del Holocausto hacia la fe en Cristo a través de la proclamación del Evangelio, entonces ¿no crees que Él puede hacer lo mismo por tus amigos y seres queridos, sin importar lo que hayan sufrido? Y si Dios puede ganar un corazón que sufrió las atrocidades indescriptibles de los campos de concentración, reemplazando la amargura, el dolor y la pérdida de amor, por el perdón, la gracia y la bondad … entonces ¿no crees que Él puede sanar tu corazón roto, o el mío… o tantos otros que conocemos y amamos y que necesitan ser tocados por Él? 

Mis queridos amigos, si Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿por qué no podemos ofrecer la esperanza de su Evangelio a cada alma a la que tengamos la oportunidad de llegar? En efecto, ¿cómo podríamos nosotros no hacerlo?

 

 

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