Algunos Puntos de Vista de Judíos Sobre Jesús

3705231005_b4a7b505c5_zNo pude evitar escribir sobre Jesús. Desde que lo conocí ha ocupado mi mente y corazón. Crecí, ya lo sabes, en la frontera entre Polonia y Rusia, que no era precisamente el lugar más apropiado del mundo para que un judío se sentara a escribir sobre la vida de Jesucristo, pese a que en aquellos años la sola esperanza de hacerlo me fascinaba. Porque Jesucristo es para mí la personalidad más alucinante de todos los tiempos, de toda la historia, tanto como Hijo de Dios como Hijo del Hombre. Todo lo que alguna vez Él dijo o hizo tiene hoy valor para nosotros y eso es algo que no se puede decir de ningún otro hombre, vivo o muerto. No hay término medio cómodo donde situarse. O aceptas a Jesús, o lo rechazas. Puedes pensarlo con Mahoma o con Buda, pero no se te ocurra intentarlo con él. O lo aceptas, o lo rechazas…1

Sholem Asch
Autor Judío
1880-1957

Él era un judío entre los judíos; de ningún otro pueblo pudiera haber surgido un hombre como él, y con ningún otro pueblo podría haber hecho su trabajo un hombre como él; en ningún otro pueblo podría haber encontrado a los apóstoles que creyeron en él.2

Leo Baeck
Rabino y teólogo
1873-1956

El Nuevo Testamento es también nuestro libro, hueso de nuestros huesos y carne de nuestra carne.3

Y.C.H. Brenner
Escritor israelí
1881-1921

Desde mi juventud en adelante he encontrado en Jesús a mi gran hermano. Que el cristianismo lo haya considerado y lo considere Dios y Salvador siempre me ha parecido un hecho de la mayor trascendencia, el cual tanto por su bien como por el mío debo procurar entender…

Estoy más seguro que nunca de que le pertenece a él un gran lugar en la historia de la fe de Israel, y que este lugar no puede ser descrito bajo ninguna de las categorías habituales.

Martin Buber
Filósofo
1878-1965

J. Carmel
Docente y autor israelí

Si el profeta Elías montó en un carro de fuego y subió al cielo, ¿por qué Jesús no podría haberse elevado al cielo?

Citado por Pinchas Lapide, p. 138 en La resurrección de Jesús: Una mirada judía (Miniápolis: Augsburg Publishing House, 1983).


John Cournos
Novelista y ensayista
1881-1966

Jesús fue un judío, el mejor de los judíos….

Jesús no era sólo un judío. Él fue el ápice y la cima de la enseñanza judía, que comenzó con Moisés y se prolongó por toda la gama de reyes, maestros, profetas, y rabinos -David e Isaías, Daniel e Hillel-, hasta que su médula y esencia se cristalizó en éste, el más importante de todos los judíos….

Por tal razón, olvidar que Jesús fue judío y negarlo es para un judío olvidar y negar toda la enseñanza judía que llegó antes que él: es rechazar la herencia judía, es negar lo mejor de Israel…

Conozco a una cantidad de judíos que como yo creen que es hora de que los judíos se apropien de Jesús, y que sería algo deseable que lo hicieran… Para dar tres ejemplos, uno de ellos es novelista, cuyos libros son acerca de judíos y leídos por judíos; otro es educador, y su obra se encuentra entre los judíos y éstos la conocen perfectamente bien; y el otro es un estudioso interesado en las escuelas judías de domingos: si estuviera permitido por los ancianos, él incluiría el Sermón de la Montaña entre sus lecturas de las "joyas" de la literatura judía.

En Una carta abierta a los judíos y los cristianos (Nueva York: Oxford University Press, 1938).


Norman Cousins
Ex editor de Saturday Review
Nacido en 1912

Hay muchas razones para que el judaísmo abandone su reticencia hacia la figura de Jesús. Su propia imponente presencia espiritual es una proyección del judaísmo, no un rechazo del mismo. Jesús no debe ser criticado por las ideas y los actos no cristianos de personas que han hablado y actuado en su nombre. Jesús nunca repudió el judaísmo. Estaba orgulloso de ser judío, sin embargo, no se limitó al ello. Él no creía en una exclusividad espiritual, ya sea para los judíos o para los gentiles. Afirmó la herencia judía y trató de preservar y exaltar sus valores, pero lo hizo en un contexto universal. Ninguna otra figura -espiritual, filosófica, política o intelectual- ha tenido un mayor impacto en la historia de la humanidad. Pertenecer al pueblo del que salió Jesús es ser parte de una distinción de gran dimensión y significado….

La sinagoga de hoy en día puede vivir plena y abiertamente con Jesús.

"El judaísmo de Jesús", Judaísmo Americano 10:1 (1960), p. 36.


Albert Einstein
Físico y profesor, Universidad de Princeton
1879-1955

Cuando era niño recibí educación tanto en la Biblia como en el Talmud. Yo soy judío, pero estoy fascinado por la luminosa figura del Nazareno…. Nadie puede leer los Evangelios sin sentir la presencia real de Jesús. Su personalidad palpita en cada palabra. Ningún mito se encuentra lleno de tanta vida.

Jesús es demasiado colosal para los que manejan la pluma, aunque sean ingeniosos. Nadie puede deshacerse de la Cristiandad con ninguna ocurrencia.

George Sylvester Viereck, "Lo que la vida significa para Einstein", The Saturday Evening Post, 26 de octubre de 1929.


Hyman G. Enelow
Presidente de la Conferencia Central de Rabinos de Norteamérica
y rabino del Templo Emanu-El, Ciudad de Nueva York (Reforma)
1877-1934

Jesús no sólo nació judío, sino que fue consciente de su acervo judío.

Se dio cuenta de la distinción espiritual que tenía el pueblo judío, y se consideraba como enviado para enseñar y ayudar a su pueblo.

Jesús, al igual que otros maestros, criticó severamente a su pueblo por sus falencias espirituales, tratando de corregirlas, pero al mismo tiempo amando y compadeciéndose de ellos. Todo su ministerio estaba colmado de amor por su pueblo, y por lealtad a él.

Jesús, al igual que el resto de los más nobles maestros judíos, enseñó las lecciones esenciales de la religión espiritual -el amor, la justicia, la bondad, la pureza, la santidad-, subordinando lo material y lo político a lo espiritual y lo eterno.

¿Quién puede calcular todo lo que Jesús ha hecho por la humanidad? El amor que él ha inspirado, el consuelo que ha dado, el bien que ha generado, la esperanza y la alegría que ha entregado, todo eso no tiene igual en la historia humana.

"Una mirada judía sobre Jesús", pp.441-442, 509 en Trabajos Seleccionados de Hyman G. Enelow, Volumen III: Escritos Recopilados (edición privada, 1935).


Solomon B. Freehof
Autor y profesor de Hebreo en Union College
1892-1990

Toda esta vasta diversidad de opiniones no ha logrado disminuir la intensidad de la personalidad de Jesús. Las opiniones contrarias no se han equilibrado entre sí. Todas las opiniones siguen siendo sostenidas de manera incondicional, y son ardientemente defendidas. Los años no han disminuido la urgencia de la cuestión: "¿Qué piensas sobre Jesús?"

… El hecho significativo es que el tiempo no ha desvanecido la vigencia de su imagen. La poesía sigue cantándole su alabanza. Él sigue siendo el compañero de vida de innumerables personas. No hay musulmanes que canten "Mahoma, eres el amante de mi alma", ni tampoco judíos que le digan a Moisés, el maestro, "Te necesito a cada hora".

En Tormentas del Cielo (Nueva York: Harper and Row, 1931).


Paul Goodman
Sionista y autor británico
1875-1949

El encanto de su personalidad ha proyectado sus rayos por todo el mundo, e infundido innumerables corazones humanos con el espíritu del amor y el sacrificio… Sin embargo, las raíces de la vida y del pensamiento de Jesús se nutrieron absolutamente del suelo judío.

En La Sinagoga y la Iglesia (1908), citada en Visiones judías sobre Jesús: Una introducción y apreciación, por Thomas T. Walker (Nueva York: Arno Press, 1973 [reimpresión de 1931 ed.]), p. 25.


Samuel Hirsch
Alemán y norteamericano, rabino de la reforma y jefe de rabinos de Luxemburgo
1815-1899

Con el fin de que el poder de la esperanza y la grandeza de alma de Jesús no terminaran con su muerte, Dios infundió en el grupo de sus discípulos la idea de que se levantó de la muerte y que continúa viviendo. De hecho, continúa haciéndolo en todos aquellos que quieran ser verdaderos judíos.

Citado por Pinchas Lapide, p. 137 en La resurrección de Jesús: Una mirada judía (Miniápolis: Augsburg Publishing House, 1983).


Joseph Klausner
Historiador y profesor, Universidad Hebrea
1874-1958

Jesús de Nazaret… era un producto de Palestina sola, un producto del judaísmo no afectado por ninguna mezcla extranjera. Había muchos gentiles en Galilea, pero Jesús de ninguna manera estaba influenciado por ellos. En su época, Galilea fue el baluarte del más entusiasta patriotismo judío… En todo esto Jesús es el más judío de los judíos… más incluso que Hillel.

Jesús de Nazaret (Nueva York: Macmillan, 1925), pp. 363, 374.


Gottlieb Klein
Jefe rabino de Estocolmo
1852-1914

El trasfondo [de los evangelios sinópticos] es definitivamente judío. El olor de la tierra palestina que fluye desde estas páginas es tan fuerte que sólo una fantasía desenfrenada podría transformar a este Jesús histórico en un mito….

Aquí hay un hecho que se apoya sobre una base tan firme que ninguna filosofía podrá sacudir: Jesús de Nazaret es una personalidad histórica.

En "¿Es Jesús una personalidad histórica?", citado por Pinchas Lapide, pp. 116, 118 en Israelíes, judíos y Jesús (Garden City, NY: Doubleday, 1979).


Kaufmann Kohler
Rabino y educador
1843-1926

Los tiempos de Jesús eran proclives para un levantamiento social, para la Era Mesiánica, cuando los orgullosos sean humillados, y los humildes ensalzados. Jesús, el más humilde de todos los hombres, el despreciado, el que se hallaba fuera de toda comparación, parte de la despreciada nación judía, ha ascendido al trono del mundo para convertirse en el gran rey de toda la Tierra.

En Judaísmo en el Parlamento Mundial de Religiones (Cincinati: Clarke, 1894).


Pinchas Lapide
Catedrático judío ortodoxo, Alemania
Nacido en 1922

Yo acepto la resurrección del Domingo de Pascua no como una invención de la comunidad de los discípulos, sino como un acontecimiento histórico.

Si la resurrección de entre los muertos en ese domingo de Pascua hubiera sido un acto público dado a conocer a todos -no sólo a los 530 testigos judíos sino a toda la población-, todos los judíos se hubieran vuelto seguidores de Jesús. En mi opinión esto hubiera tenido una sola consecuencia imaginable: la iglesia, el bautismo, el perdón de los pecados, la cruz, y todo lo que hoy parte de lo cristiano se hubiera mantenido como una institución dentro del judaísmo, y ustedes [los gentiles], mis queridos amigos, estarían aún hoy ofreciendo carne de caballo a Wotan en el Godesberg. Dicho en otras palabras, veo en el hecho de que la experiencia de la Pascua fue revelada sólo a algunos judíos por el dedo de Dios, algo que indica que, como afirma el Nuevo Testamento, "el tiempo se ha cumplido".

Monoteísmo Judío y Doctrina Cristiana Trinitaria: Un diálogo, por Pinchas Lapide y Jurgen Moltmann (Filadelfia: Fortress Press, 1981), pp. 59, 68.


Maimónides (Moses Ben Maimon)
Filósofo y codificador legal
1135-1204

Todas estas cuestiones referidas a Jesús de Nazaret… sólo sirvieron para liberar el camino para el Rey Mesías y preparar a todo el mundo para la adoración de Dios con un corazón unido, tal como está escrito: "Sí, en ese momento cambiaré el discurso de los pueblos para que sea un lenguaje puro, para que todos puedan mencionar el nombre del Señor y servirle con un solo cantar" (Zef. 3:9). De esta manera, la esperanza mesiánica, la Torá y los mandamientos, se han convertido en un patrimonio generalizado de la fe, tanto para los habitantes de las islas lejanas como los de muchas naciones, incircuncisos de carne y de corazón.

"Mishné Torá" (Hilkhot Melakhim XI, 4), citado por Pinchas Lapide, p. 143 en La Resurrección de Jesús: Una mirada judía (Miniápolis: Augsburg Publishing House, 1983).


Isaac Joseph Poysner
Autor judío

El cristianismo es hueso de nuestros huesos y carne de nuestra carne. Los portadores del mensaje cristiano eran judíos y procedían de judaísmo.

En El Reino del Mesías (Varsovia, 1925).


Hans Joachim Schoeps
Profesor de Historia de la Religión en Erlangen
Nacido en 1909

La iglesia de Jesucristo no ha conservado ningún retrato de su señor y salvador. Si Jesús fuera a venir mañana nuevamente, ningún cristiano conocería su rostro. Pero bien podría ser que el que se acerca al final de los días, aquél que es esperado tanto por la sinagoga como por la Iglesia, sea uno solo y con el mismo rostro.

En El Argumento Judeo-cristiano: Una Historia de Teologías en Conflicto (Nueva York: Holt, Rinehart y Winston, 1963).


Dr. Elie Soloweyczyk
Rabino ortodoxo
Siglo XIX

Jesús no tenía otra meta que no fuera animar a los hombres hacia la fe en el único Dios, para instarles a la práctica de todas las virtudes de la vecindad y el amor por todos, incluso por los enemigos. Que Dios nos bendiga a todos, judíos y cristianos, para que podamos seguir la enseñanza de Jesús y su brillante ejemplo, para nuestro bienestar en este mundo y nuestra salvación en el otro. Amén.

Kol Kore o Ha-Talmud Wehabrith Hachadasha III: 9; publicado en 1875; citado en Pinchas Lapide, Israelíes, judíos y Jesús (Garden City NY: Doubleday, 1979), pp. 112-13.


Samuel Umen
Rabino americano de la Reforma
Nacido en 1917

Si lo que Jesús dijo o hizo en su tiempo entre su pueblo aparece como algo extraño para los judíos de nuestros días, es sólo porque nos hemos alejado veinte siglos de los pensamientos y de la vida de aquella época. Leemos su vida, juzgamos sus actos y sus puntos de vista a partir de nuestro propio conocimiento del presente y nuestra comprensión general de la religión y del judaísmo en particular. El error de juicio temporal que le adjudicamos a Jesús es completamente un error nuestro.

Fariseísmo y Jesús (Nueva York: Biblioteca Filosófica, 1963), p. 110.


Geza Vermes
Profesor emérito de Estudios Judíos, Universidad de Oxford
Nacido en 1924

… Ningún objetivo e ilustrado estudiante de los Evangelios puede dejar de sentirse impactado por la incomparable superioridad de Jesús….

No tiene comparación alguna en la profundidad de su mirada ni en la grandeza de su carácter, y él es en particular un maestro insuperable de la técnica de poner al descubierto el núcleo más íntimo de la verdad espiritual y de traer a todos los temas de regreso hacia la esencia de la religión, la relación existencial del hombre con el hombre y del hombre con Dios.

Jesús, el judío: Una lectura histórica de los Evangelios (Filadelfia: Fortress Press, 1973), p. 224.


Harris Weinstock
Empresario norteamericano, presidente de la Sinagoga y autor
1854-1922

Su sabiduría y su ternura, su generosidad de espíritu y su amor por la humanidad, su deseo de vivir en el espíritu de los primeros profetas judíos y de practicar en su vida diaria la ética del judaísmo, son cada vez mejor entendidas, razones por las cuales el judío moderno mira a Jesús como uno de los mayores regalos que Israel le ha dado al mundo, y por tanto se siente orgulloso de considerar a Jesús como propio: sangre de su sangre, carne de su carne. .

Si no hubiera habido Abrahán, no hubiera habido Moisés. Si no hubiera habido Moisés, no hubiera habido Jesús. Si no hubiera habido Jesús, no hubiera habido Pablo. Si no hubiera habido Pablo, no hubiera habido cristianismo. Si no hubiera habido cristianismo, no hubiera habido Lutero. Si no hubiera habido Lutero, no hubiera habido padres peregrinos hacia estas costas con las biblias judías bajo el brazo. Si no hubiera habido padres peregrinos, no hubiera habido ninguna libertad civil o religiosa… Sin Jesús o Pablo, el Dios de Israel sería aún el Dios de sólo un puñado de personas.

Jesús, los judíos y otras cuestiones (Nueva York: Funk & Wagnalls, 1902).


Rabino Stephen S. Wise
Rabino americano de la Reforma
1874-1949

Ni la protesta cristiana ni la lamentación judía pueden anular el hecho de que Jesús era judío, un hebreo entre los hebreos….

Jesús no sólo era un judío, sino que fue el judío, el judío de los judíos…

En "La vida y la enseñanza de Jesús, el judío", The Outlook, Junio de 1913.

Ferdynand Zweig
Académico y profesor invitado en las Universidades Hebrea y de Tel Aviv
Nacido en 1896

El libro y la Tierra se han santificado al mundo, y esto no fue obra de los judíos de la diáspora quienes, a pesar del mandato, no se convirtieron en "una luz para los gentiles"; sino que en lugar de ello fue el trabajo de un único judío y de su grupo de seguidores judíos, todos ellos Sabras. Todos ellos han nacido y se han criado en esta tierra, que en este sentido es la más fructífera de toda la Tierra.

En Israel: La espada y el Arpa, (Cranbury, NJ: Associated U. Presses, 1969).

1. Ben Siegel, El controvertido Sholem Asch: Una introducción s su ficción (Ohio: Bowling Green University Popular Press, 1976), p. 148, citando una entrevista con Asch, por Frank S. Mead en El Heraldo Cristiano, en 1944.

2. Citado por Shalom Ben-Chorin en "La imagen de Jesús en el judaísmo moderno," Jornal de Estudios Ecuménicos 11, Nº 3 (Verano de 1974), p. 408.

3. Kol Kitve, Ha-Poel Ha-Mizrachi, Vol. VI (Tel Aviv: Dvir, 1927), pp. 103-4.

4. Dos tipos de fe (Nueva York: Harper Torchbooks, 1961), pp. 12-13.

Josephus Antigüedades Judías (c.93 C.E.)
(Interpolaciones posteriores, entre paréntesis)

"Ahora, en este tiempo existió Jesús, un hombre sabio [en caso de ser correcto llamarlo ‘un hombre’], porque era un hacedor de obras maravillosas, un maestro de los hombres para que recibieran la verdad con placer. Congregó en torno de sí a muchos judíos y a muchos Gentiles. [Él era el Mesías]. Y cuando Pilatos, por sugerencia de nuestro principales hombres, lo condenó a la cruz, aquéllos que amaban a Jesús al principio no lo abandonaron [porque se les apareció ante ellos vivo al tercer día; tal como los divinos profetas habían anunciado, tanto ésta como diez mil otras cosas maravillosas con respecto a Él]. Y la tribu de Cristianos, que tomaron de Él su nombre, no ha desaparecido a esta fecha.1


No hay evidencia real de que Jesús haya alguna vez existido

Plinio el Joven en su Carta a Trajano (c.111-117 C.E.)

“… Ellos afirmaban que toda su culpa o error había consistido en nada más que esto: tenían la costumbre de reunirse un día fijo antes de salir el sol y cantar a coros sucesivos un himno a Cristo como a un dios, y en comprometerse bajo juramento no ya de perpetuar cualquier delito, sino de no cometer hurtos, fechorías o adulterios, de no faltar a nada prometido, ni de negarse a hacer un préstamo del depósito".2


Tácito, en Anales Romanos (c.115-117 C.E.)

"Tienen el nombre de Cristo, quien fue ejecutado por sentencia del Procurador Pontius Pilate en el reinado de Tiberíades. Ello comprueba la perniciosa superstición durante un breve tiempo, pero que explotó desde cero, no sólo en Judea, donde la plaga se presentó primero, sino también en Roma, donde llegan y se celebran todas las cosas atroces y vergonzosas que hay en las demás partes”.3


Sanedrín 43a (200-500 D.C.)

"En la víspera de la Pascua, Yeshu4 fue colgado. Cuarenta días antes de que la ejecución tuviera lugar, un heraldo se adelantó y gritó: 'Él está avanzando para ser lapidado, porque ha practicado brujería y tentó a Israel a la apostasía. Cualquiera que pueda decir algo en su favor, que dé un paso adelante y lo haga en su nombre. ¡Pero como nadie dio un paso adelante para defenderlo, fue colgado en la víspera de la Pascua!"5


Notas finales

1.     Antigüedades xviii. 33 (principios del siglo II) de F.F. Bruce, Jesús y los orígenes cristianos fuera del Nuevo Testamento (Grand Rapids: Eerdmans, 1974), 37.

2.     Plinio, Epístolas x.96, de Bruce, p.26.

3.     Tácito, Anales xv, 44, de Bruce, p. 22.

4.     Denominación talmúdica de Jesús.

5.     "Sanedrín," vol 3 de Nezikin, Talmud Babilónico, editado por Isidore Epstein, reimpresión (Londres: Soncino, 1938), 281.